Hacer dieta sin dejar de comer dulces
Los alimentos duces tienen, por regla general, un elevado contenido calórico, además de grasas (casi siempre, perjudiciales, como las saturadas o "trans") y azúcar. Todas estas razones hacen que sean los primeros en ser eliminados en una dieta. Si renunciar a ellos se convierte en un problema, hay una serie de trucos que pueden ayudar a luchar contra la tentación, como mascar un chicle sin azúcar, tomar un zumo de naranja hecho en casa, un yogur desnatado azucarado o una infusión de sabor dulce (regaliz, té con canela, etc.) a la que habrás añadido un edulcorante artificial. Otro capricho que se puede permitir es un trozo pequeño de chocolate negro (cuanto más rico en cacao mejor) una vez al día como máximo.








